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El Movimiento de Niñas y Niños Sembradores de Paz Colombia es una propuesta que surge del compromiso de la Iglesia Católica colombiana con la niñez. Busca contribuir a su formación, acompañamiento, promoción y organización para que pueda aportar en la construcción de una cultura de paz y solidaridad. 


Sembradores de Paz es un movimiento de educación para la paz y su acción se fundamenta en la formación y el acompañamiento de los proyectos de vida de las niñas, los niños, las y los adolescentes para que desarrollen habilidades para el liderazgo social, en clave de construcción de paz. 


Como movimiento, se busca la articulación de la niñez, de sus familias y de las Animadoras y los Animadores de diversas regiones del país, apoyados y acompañados por distintas instancias de la Iglesia católica, con el respaldo de organizaciones comunitarias y gubernamentales comprometidas con el desarrollo, la protección y la promoción de la infancia. 


Desde el año 2000, FICONPAZ ha diseñado un modelo pedagógico para Sembradores de Paz que entiende la educación como un proceso que permite potenciar las habilidades y los talentos necesarios para la promoción de las competencias psicosociales de las niñas, los niños, las y los adolescentes, aportando al desarrollo de sus capacidades para pensar, actuar y relacionarse con las demás personas y con el entorno, de tal manera que hagan parte activa de los proyectos y procesos comunitarios. 


Para animar esta siembra de esperanza, se convocan y acogen a otros grupos, instituciones y propuestas pastorales y comunitarias, con el fin de posibilitar el encuentro personal, familiar y social, y generar acciones de convivencia fraterna y solidaria.


En esta Caja de Herramientas se comparte la ruta metodológica y algunos materiales de la propuesta pedagógica de Sembradores de Paz, con el ánimo de que, en otras parroquias y comunidades, se promuevan espacios de vida, protección y promoción del liderazgo de los herederos de la paz.

 

Datos generales

Quiénes participan en Sembradores de Paz

El proceso asume como beneficiarios directos a niños, niñas y adolescentes que conforman los grupos de Sembradores de Paz. También, a los Animadores y Animadoras, mujeres y hombres que reciben formación y acompañamiento para acompañar y orientar los grupos de Sembradores de Paz.


Los beneficiarios indirectos son las familias, maestros, la comunidad en general, y otras organizaciones gubernamentales y de la sociedad civil, que se ven influenciadas por el Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz.


Las familias son fundamentales en este proceso: se les forma en talleres, se les acompaña y se les hace partícipes de los logros para que apoyen y se vinculen a las actividades.


Países en las que se ha desarrollado

· Colombia / Honduras / Haití / Ecuador / México


Para aplicar en contextos

  • Rurales y urbanos

  • En grupos parroquiales

  • En grupos comunitarios

  • En instituciones educativas que quieran complementar acciones de acompañamiento y promoción de las niñas y los niños, no como una asignatura más, sino como un espacio de libre participación

  • En organizaciones de base comunitarias 

  • En organizaciones no gubernamentales (ONG) y entidades de la sociedad civil sin ánimo de lucro (ESAL)


Año de creación de la propuesta pedagógica – metodología

2000


Autor(a/es)

FICONPAZ 


Objetivo de Desarrollo Sostenible al que aporta

Objetivo 4. Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos.

Problema

Esta metodología se diseñó en un momento muy crítico del conflicto armado que se vivía en Colombia y en el que múltiples factores de violencia afectaban directamente a los niños y a las niñas: desplazamiento, reclutamiento forzado de menores por grupos armados ilegales, deserción escolar, violencia sexual, entre muchos otros. 


Hoy, las dinámicas sociales siguen siendo complejas y los menores de edad siguen estando expuestos a múltiples factores de riesgo que atentan contra su bienestar e integridad, y que violan sus derechos: crecimiento de la pobreza, nuevas formas de violencia, explotación sexual y comercial, redes de tráfico, nuevos grupos armados ilegales en zonas urbanas y rurales, entre otros. 


En medio de este panorama, promover la protección de sus derechos, la participación y el fortalecimiento de las habilidades para la vida, en clave de construcción de paz de los niños, niñas y adolescentes, sigue siendo un gran reto.


Respuesta

La propuesta pedagógica y metodológica de Sembradores de Paz se diseñó como un proceso para formar, acompañar y promover a los niños y las niñas para que aporten en la construcción de una cultura de la paz y la solidaridad, en la que se respeten y cumplan todos los derechos de la niñez; también, para que se organicen para que en sus comunidades sean valorados, escuchados y se sientan protegidos.


Para lograrlo, esta metodología se soporta en un proceso en el que primero se forma y acompaña a las personas (Animadores y Animadoras) que asumirán la delicada labor de impulsar grupos locales de niñas y niños Sembradores de Paz. 


El proceso formativo y las asesorías a esos equipos locales de Animadores y Animadoras les permite luego diseñar acciones para la formación, promoción y organización de los niños, las niñas y las y los adolescentes como Sembradores de Paz, para que ejerzan el derecho a participar activamente en la vida de sus comunidades y sean testimonio vivo de nuevas formas de relación basadas en la convivencia y la no violencia.

 

Educar en y para:

En Sembradores de Paz, los derechos humanos, la promoción de la dignidad, la solidaridad, la construcción de una cultura de paz y la reconciliación se aprenden viviéndolos, explorándolos y disfrutando de ellos. 


La cotidianidad como oportunidad de aprendizaje:

Si se aprende y enseña desde la vida y para la vida, entonces la propuesta pedagógica debe servir de canal para recoger y reflexionar sobre aspectos de la propia historia individual, grupal y comunitaria; por tanto, el punto de partida y el de llegada deben ser la propia experiencia vital. Así, lo que se enseña y aprende debe brindar herramientas para aportar a la transformación personal y del entorno familiar, escolar y colectivo en el día a día.

Desarrollar aprendizajes significativos:

Las experiencias que más se recuerdan, las que realmente se aprehenden, son principalmente las que tienen significado o sentido para “nuestra propia vida o nuestra cultura”; aquellas que se logran asociar con las propias vivencias o comprensiones, que tienen relación con los propios intereses y necesidades, o que se autodescubren, se autoperciben y se autoconstruyen. De ahí que, en el Movimiento, cada espacio y experiencia se convierten en oportunidades para aprender para la vida y desde la vida misma.


Promover la participación y la inclusión:

Niños, niñas, adolescentes, Animadoras y Animadores tienen el reconocimiento de sus ideas y aportes, y generan acciones tanto para el fortalecimiento y proyección de sus capacidades y talentos, como para sentirse valorados e incluidos.


Aprender jugando y jugar para aprender:

En Sembradores de Paz el juego es fundamental porque divierte y permite poner en acción muchas funciones y habilidades, tanto físicas, como intelectuales, sociales y afectivas. Haciendo de él una herramienta pedagógica, niñas, niños y adolescentes se relacionan con las demás personas, expresan sentimientos, utilizan la imaginación, descubren y practican su cultura y sus tradiciones. 


Contextualizar:

El objetivo es pensar en el contexto, el territorio vital, los intereses, los deseos y las necesidades de los niños y las niñas, así como también en los de sus familias y comunidades para construir el proceso formativo del grupo de Sembradores de Paz. De esta manera, se plantean temáticas y actividades pertinentes con la niñez, así como con aquellas realidades que vulneran o potencian su dignidad humana y el pleno ejercicio de sus derechos. 

En el Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz, los procesos de aprendizaje son muy importantes.

La tarea es brindar escenarios pedagógicos en un ambiente de alegría y fraternidad.

Por eso, a la hora de diseñar estos espacios, se plantea esta ruta:

  • Analizar la realidad de los niños y las niñas

  • Priorizar necesidades, deseos o intereses

  • Establecer propósitos

  • Identificar actividades, temas y experiencias

  • Decidir cuándo desarrollar las actividades

  • Analizar y preparar cada actividad o tema

  • Revisar los logros y las dificultades

En el Movimiento, se busca potenciar ocho talentos para la vida o habilidades psicosociales en niñas, niños y adolescentes. Conocer y promover esos talentos hace parte de un enfoque pedagógico que forma en destrezas, aptitudes y habilidades para la vida, es decir, que son necesarias para el desarrollo humano y para enfrentar de forma efectiva los retos cotidianos. 


Los ocho talentos para la vida que se proponen, contribuyen al desarrollo de un aprendizaje de nuevos modelos de convivencia y se orientan a procurar mejores relaciones con uno mismo, con las demás personas, con el entorno sociocultural y con Dios, para la proyección social y comunitaria como Sembradores de Paz


Los talentos para la vida que se promueven en todas las etapas de formación de niñas, niños y adolescentes Sembradores de Paz son:

  1. Pensamiento crítico

  2. Pensamiento creativo

  3. Comunicación asertiva y afectiva

  4. Empatía

  5. Resiliencia

  6. Responsabilidad

  7. Participación

  8. Solidaridad

 

La pedagogía de Sembradores de Paz se orienta desde dos dimensiones fundamentales: 

  • Dimensión espiritual: forma a los niños y las niñas en una espiritualidad en la que sientan la presencia y el llamado de un Dios de ternura y de paz.

  • Dimensión psicosocial: comprende que el desarrollo personal de los niños, las niñas y las y los adolescentes depende de la relación con las demás personas, y da pautas para animarlos y acompañarlos en las situaciones difíciles, promoviendo la resiliencia, un talento especial para afrontar la adversidad.

Los equipos locales de Animadoras y Animadores que han finalizado su formación deben contar con apoyos básicos que les permitan darles sostenibilidad al proceso de Sembradores de Paz: dentro de una de las pastorales o programas diocesanos, parroquiales o de alguna comunidad religiosa; en alianza y con apoyo de programas comunitarios de promoción de la infancia; como un programa institucional (ONG) o como un programa extraescolar dentro de una institución educativa –de todas formas, es importante aclarar que Sembradores de Paz no ha sido concebido como un currículum escolar, por lo tanto no se debe desarrollar como una asignatura–.

La estructura organizativa para impulsar adecuadamente Sembradores de Paz es muy sencilla:

Los grupos de Sembradores de Paz

Conformados por niñas, niños y adolescentes entre 7 y 13 años. Son la base organizativa y en ellos se concreta la experiencia del Movimiento. Con ellos se desarrolla el proceso formativo, organizativo y participativo, acompañados por los Animadores y las Animadoras. Las actividades de formación, investigación y de acompañamiento están encaminadas a crear, fortalecer y dinamizar este espacio como el lugar donde las y los participantes se asumen como sujetos transformadores y desde donde pueden incidir y ser interlocutores válidos de su comunidad.   


Los equipos de Animadores y Animadoras

Están integrados por jóvenes y adultos que acompañan directamente a los grupos de niños, niñas y adolescentes. Cada grupo de Sembradores debe ser acompañado por un equipo de dos a tres Animadores que tienen por objetivo: acompañar y formar a los niños, niñas y adolescentes, promover su participación,  identificar sus problemas y gestionar soluciones.  Estos equipos son de carácter local, desarrollan sus acciones voluntariamente y se organizan en red para compartir las experiencias y formarse tanto en el ámbito local, como regional, según se dinamice dicha red de Animadores y Animadoras. 


La Parroquia, la organización local o la institución

Se deben convertir en la casa del grupo de Sembradores de Paz y desde allí se convoca y se acoge a los niños, las niñas, las y los adolescentes y a sus familias para que, con sentido de fraternidad, solidaridad y comunión, se viva el Mandamiento del Amor y “demos a los niños un futuro de paz”, como pedía San Juan Pablo II.

Sembradores de Paz es una vivencia de evangelización desde metodologías creativas, incluyentes y participativas.   En la propuesta pedagógica, la espiritualidad se vive desde la relación con un Dios de ternura y de paz, en la que  los niños y las niñas son su presencia y llamado. 

 

Quién puede y cómo implementar esta metodología

Ser Animadora o Animador es asumir un compromiso por la vida de los niños, las niñas y las y los adolescentes de la comunidad. No esperan nada a cambio y dan lo mejor de sí. Asumen este proceso como una oportunidad de servicio o como un apostolado. Las Animadoras y los Animadores dan testimonio de amor, liderazgo y rectitud moral.


Para implementar esta metodología, se requiere que cada grupo de Sembradores de Paz esté acompañado por un equipo de Animadores y Animadoras, quienes previamente se han formado y han tenido acompañamiento para realizar las convocatorias y para diseñar lo concerniente a los diferentes momentos del proceso de formación: talleres, actividades lúdicas, acompañamiento psicosocial, actividades deportivas, actividades relacionadas con el arte, la música y las comunicaciones para la paz; actividades ecológicas, momentos de espiritualidad, talleres de familias, entre otras. 


Sembradores de Paz es un Movimiento y como tal, cada equipo local de Animadores y Animadoras es responsable de la sostenibilidad del grupo y de establecer alianzas para conseguir materiales, refrigerios, salidas pedagógicas y realizar acciones de visibilización.

 

El acompañamiento profesional puede ser importante en ciertos momentos, así que también deben articularse con programas públicos o privados para atender casos médicos o legales por violencia familiar, violencia sexual, riesgo de trata de persona o riesgo de vinculación a grupos armados, entre otros posibles casos.

Amigas y amigos para la vida

Con el apoyo de UNICEF, Sembradores de Paz Colombia cuenta con un tema musical que invita a promover en los niños, niñas, adolescentes y sus familias, principios, actitudes e iniciativas en torno a la reconciliación y a una cultura de paz desde dos grandes referentes éticos: el cuidado de la vida toda y el reconocimiento de la otra persona como legítima otra.

 

Composición, letra y música:

Carlos Andrés Cabrera Zuluaga y Pablo David Bolívar 

El horizonte del Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz –Colombia, configura a los niños y las niñas como actores y sujetos sociales, capaces de participar, organizarse y realizar ejercicios concretos de ciudadanía, desde su experiencia y dimensión, favoreciendo espacios y dinámicas que les permita reconocerse como sujetos y actores sociales, y que, a la vez, sean reconocidos como tales por los adultos.  


Se ha logrado generar procesos que conllevan a una transformación sociocultural que permite que las niñas y los niños dejen de ser objetos de las diferentes manifestaciones de violencia simbólica y estructural.


Se han consolidado redes entre los distintos actores que acompañan la realidad de los niños, niñas y adolescentes organizados en los grupos de Sembradores de Paz.  


Se han consolidado los procesos de formación, organización y participación desde la cualificación de las y los facilitadores Animadores y Animadoras que dinamizan el Movimiento.


Se han impulsado y garantizado espacios para articular el Movimiento en los niveles locales e institucionales de participación: comités locales de infancia y juventud, de política social y otras instancias de incidencia y visibilización de la niñez.


Se ha producido conocimiento acerca de la realidad de niños, niñas y adolescentes, la prevención y abordaje de problemáticas sensibles que afrontan en sus contextos.

 
 

La colección Material de Apoyo para el Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz es fruto de un trabajo interdisciplinario que recoge las miradas de la infancia, los imaginarios y los factores de riesgo, así como también la promoción de acciones para una espiritualidad que conduzca a la paz y la fraternidad. Todo ello se reúne en una propuesta pedagógica diseñada para apoyar y orientar las estrategias educativas y de acompañamiento que los equipos de Animadores y Animadoras planean y desarrollan en sus grupos; también, para garantizar una línea temática y metodológica que posibilite obtener logros comunes, nutridos con la diversidad y realidad de cada grupo.


Las Animadoras y los Animadoras del Movimiento cuentan con tres cartillas para fortalecer su acción pedagógica y abonar su misión pastoral y comunitaria. Son ellas:

Tierra Fértil para la Paz

Las experiencias y situaciones que viven cuatro Animadoras y Animadores, en sus reuniones de formación, en la preparación y realización de las actividades con sus grupos y en el acompañamiento que hacen a los niños y las niñas, incluso en la vida diaria, sirven de pretexto para conocer y explicar de manera dinámica y cercana la propuesta pedagógica, los principios que la sostienen y orientan, y la labor que ellos y ellas cumplen.


Gracias a las reflexiones y conversaciones entre los protagonistas, que están en permanente proceso de formación, y que comparten un ideal a pesar de sus diferencias culturales y de edad, los lectores, que son Animadores y Animadoras que día a día guían la siembra de la paz, descubren claves para aprender a orientar la experiencia de los niños y las niñas en el Movimiento, formándoles, acompañándoles y promoviéndoles para que logren construir relaciones positivas con ellos mismos o ellas mismas, con las demás personas y con lo que los rodea; así se logra apoyar a la niñez en su determinación de sembrar la paz y la solidaridad en sus comunidades.


Camino a la Siembra

El Movimiento no solo se esfuerza en crear material de apoyo para los procesos de formación de los niños y las niñas sembradores y sembradoras, sino también para los de los Animadores y Animadoras. Camino a la Siembra es ejemplo de ello, pues es una cartilla dirigida a quienes acompañan la siembra y a quienes conforman los equipos de apoyo local, regional, diocesano y/o zonal.


A diferencia de Tierra Fértil para la Paz, no solo se reflexiona sobre cómo orientar la experiencia de los niños y las niñas, sino que se presentan doce temas para trabajar durante la formación de los Animadores y las Animadoras, de tal forma que se pueda irradiar la experiencia en las diferentes comunidades.


Así, el diálogo entre algunos Animadores y Animadoras y los lectores de la cartilla, se convierte en el eje creativo que permite explicar la razón de ser del Movimiento y de quienes tienen la misión de enseñar y acompañar a los niños y las niñas; la importancia de la planeación y del trabajo en equipo; la forma de vincular a otras organizaciones e instituciones, y cómo apoyarse mutuamente en el propósito de contribuir a que la niñez viva en un país mejor, donde se tenga todo lo necesario para crecer dignamente y hacer realidad sus derechos.

 

Lluvia de Semillas

Esta publicación contiene guías temáticas y herramientas didácticas para apoyar la labor de los Animadores y Animadoras en el proceso formativo de los niños y las niñas del Movimiento.


Se abordan en total veinte temas para trabajar en los encuentros con los sembradores y sembradoras, cada uno de los cuales es explicado de manera sencilla y detallada para garantizar su comprensión. Además, esta cartilla incluye historias, juegos, dinámicas de grupo y otras herramientas lúdicas que permiten captar la atención de los niños y las niñas y promover su participación, generar espacios de diálogo y reflexión, y estrechar los lazos de amistad entre los miembros del grupo.


Cabe destacar que las recomendaciones didácticas tienen en cuenta las diversas realidades que puede vivir la niñez durante las diferentes etapas de su desarrollo, planteando actividades para realizar por edades: entre 6 y 8 años, y entre 9 y 12 años. Por todo esto, Lluvia de Semillas es una guía práctica que facilita la labor de los Animadores y Animadoras del Movimiento.

El Diario de los Sueños es una mini serie animada producida por FICONPAZ para el Movimiento de Niños y Niñas Sembradores de Paz – Colombia, que aborda algunas de las problemáticas que enfrentan los menores de edad y los adolescentes con el objetivo de promover el respeto de sus derechos y ayudar a prevenir algunas de las situaciones que los vulneran.

En ella se cuentan las aventuras de seis niños y niñas Sembradores de Paz que viven situaciones que los hacen reflexionar acerca de sus derechos y las posibilidades que tienen para proyectarlos en la familia y la comunidad. Para ello cuentan con el apoyo de sus Animadoras y Animadores, quienes los alientan a aprender de las dificultades y a construir solidaria y participativamente la solución a los casos vividos.

 

Fotografías

FICONPAZ

 

Ilustraciones

C. Granda

 

Consultores

Gloria Londoño Carlos Henao

FICONPAZ

 

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